Centro de Yoga Lotuz Yogastudio

La respiración abdominal

El ser conscientes de nuestra respiración puede
llegar a ser una herramienta de autogestión de gran ayuda, incluso en los momentos más atareados del día, ya que la respiración está con nosotros allá donde vamos…
 
   Las técnicas de respiración o Pranayama son una parte integral del yoga, ya que, ambos, nos ayudan a alcanzar el equilibrio, la tranquilidad y la armonía que muchos de nosotros buscamos. Además, son una preparación indispensable para la posterior ejecución de las asanas, y también para alcanzar un estado meditativo más profundo.
  La respiración abdominal nos revitaliza y repara, creando una sensación de gran bienestar. Calma el sistema nervioso, nos previene ante posibles alteraciones psicosomáticas y nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad de concentración y atención. Consiste simplemente en aislar el movimiento de tu zona abdominal cuando estás respirando. Cuando inspiramos, nuestro abdomen se expande hacia fuera, y cuando exhalamos, dirigimos el movimiento de nuestro abdomen hacia la columna vertebral, hacia dentro, hasta quedarnos sin aire. Lo que hacemos es usar nuestro diafragma para ayudarnos a “vaciar” la mayor cantidad de aire posible fuera de nuestros pulmones, lo que permite que entre aire fresco.

Muchos de nosotros, podemos llegar a tener verdaderas dificultades a la hora de aislar el movimiento para centrarlo abdominalúnicamente en esta zona. Para practicarlo, lo más recomendable, sobre todo en las fases iniciales, es hacerlo recostándonos tumbados hacia arriba y colocando nuestra mano sobre el abdomen para sentir el movimiento. Nuestro pecho permanecerá relativamente inmóvil. Tanto la inspiración como la exhalación tienen lugar por medio de nuestras fosas nasales, tratando de que sean unas respiraciones pausadas y extensas. Relajamos al mismo tiempo muchas otras partes de nuestro cuerpo como la mandíbula, la cara, los hombros o el cuello, que generalmente tienden a acumular tensiones de las que no somos conscientes a lo largo del día.

También es recomendable que tanto las inspiraciones como las expulsiones tengan una duración constante, es por ello que, a menudo, contamos mentalmente (3 tiempos al inspirar y 6 al expulsar, o bien, 4 al inspirar y 8 al expulsar…). Como podéis ver, la expulsión suele mantenerse el doble de tiempo.

 

* BENEFICIOS:

  La práctica de una respiración abdominal regular aporta numerosos beneficios a nuestra salud; es una de las formas más efectivas y sencillas que tenemos para mejorar nuestra salud con el menor coste e inversión de tiempo posible… Veamos los beneficios que nos aporta la práctica regular de este hábito tan saludable:

  • Es muy relajante, reduciendo nuestros niveles de estrés o de tensiones acumuladas.
  • Disminuye las posibilidades de desarrollar diabetes, reforzando los receptores beta de la insulina.
  • Actúa sobre el plexo solar liberando la ansiedad (y ese “nudo en el estómago”).
  • Mejora la calidad de nuestro sueño.
  • Reduce los factores de riesgo para el desarrollo de problemas cardíacos, como el colesterol malo (LDL), elevendo el colesterol bueno (HDL).
  • Alarga la vida útil de nuestras células, ya que, al aumentar el flujo linfático limpiamos las células más a fondo.
  • Estimula el movimiento del corazón y mejora la circulación.
  • Con el movimiento constante del diafragma los órganos abdominales reciben un buen masaje.
  • Relentiza el proceso de envejecimiento.
  • Optimiza nuestro sistema inmunológico.
  • Reduce las posibilidades de desarrollar cáncer.
  • Mejora nuestro humor, elevando los niveles de serotonina, la hormona «del buen humor», y otras endorfinas positivas.
  • Descongestiona el hígado.
  • Ayuda al tránsito intestinal.
  • Mejora nuestra concentración mental y nuestra atención.